LEYENDA DEL ÁRBOL DEL DINERO

"Camboriu fue fundada por colonos portugueses originarios de las islas Azores en 1884. Pero en 1964 la parte del litoral se separó y nació otra ciudad: Balneário Camboriú", explica Gilson Sava, uno de los más experimentado guías del balneario.

De la mano del crecimiento, en 2016 la ciudad construyó una enorme pasarela sobre el río Camboriú, de 190 metros de largo total, 11 metros de ancho y unos cuatro pisos de altura, que le costó al municipio unos 38 millones de reales (aunque algunos aseguran que costó unos 30 millones de dólares. Excesivo, como si el dinero creciera en los árboles, algo que efectivamente ocurrió alguna vez). El flamante puente peatonal une la costa bulliciosa de Barra Sul y el tranquilo barrio de Barra, lugar donde nació la ciudad.

Abierta todo el día y de acceso gratuito, posee escaleras y ascensores. Ciclistas y patinadores pueden pasar llevando los medios de transporte de la mano, así como está permitido transitar con perros. A partir de ahí, se puede ver el río y los teleféricos de parque Unipraias, soñando con los yates amarrados en puertos deportivos o ver cómo avanza la construcción del complejo Yacht House, en Barra do Sul, dos imponentes torres de 81 pisos, de las más altas de Brasil.

Hasta allí se puede llegar desde el centro en un paseo de casi siete kilómetros en bicicleta por la nueva ciclovía de Avenida Atlántica que cruza la ciudad bordeando la playa. Justo antes del ingreso a la pasarela y en una de las zonas más exclusivas y caras del balneario, el turista curioso puede encontrarse, como en un guiño del destino, con uno de los pocos ejemplares que queda en pie de Dillenia Indica, también conocido como el "Arbol del dinero".

La leyenda del árbol del dinero cuenta que la planta fue traída a Brasil por los portugueses. Según la historia, Pedro Primero de Brasil enviaba los frutos del Dillenia o Manzano Elefante a sus amigos en Portugal con el mensaje "En esta tierra el dinero crece en los árboles". Cuando los portugueses abrieron los frutos quedaron perplejos. Todas las frutas tenían monedas de patacas (la moneda brasileña) adentro. De esa manera, Pedro quería simbolizar la riqueza natural de Brasil. El truco fue tan bueno que incluso hoy en día se continúa hablando del árbol de los Patacas como una forma fácil de ganar dinero. El árbol de Manzano Elefante es conocido en Brasil también como el árbol de fruta de pecho, y el origen de este nombre es la clave para resolver el misterio.

Cuando las flores de Dillenia se fecundan, la fruta crece en el medio, como de costumbre, sin embargo, también los pétalos comienzan a desarrollarse y crecer, convirtiéndose en jugosos, comestibles y protegiendo la fruta en su interior. Entonces, lo que se coloca en la flor (entre el ovario y los pétalos) permanece allí. A modo de broma Pedro colocaba monedas en las flores y una vez que el fruto se cerraba, se los obsequiaba a sus amigos, sorprendiéndolos con las bondades de Brasil.

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